Bebés bizcos: cuándo preocuparse

Una de las dudas más habituales durante los primeros meses de vida es si es normal que un bebé se ponga bizco de vez en cuando. Muchos padres y madres observan que los ojos del bebé parecen cruzarse en algunos momentos y se preguntan si deben preocuparse.

En algunos casos, que un bebé cruce los ojos ocasionalmente durante las primeras semanas o meses puede formar parte del desarrollo normal de la visión. Sin embargo, también hay situaciones en las que conviene consultar con un especialista para descartar un estrabismo u otro problema visual.

En este artículo explicamos por qué algunos bebés parecen bizcos, cuándo puede considerarse algo habitual y qué señales indican que es recomendable realizar una revisión oftalmológica infantil.

Por qué algunos bebés se ponen bizcos

Cuando nacen, los bebés todavía no tienen el sistema visual completamente desarrollado. Aunque las estructuras del ojo ya están formadas, la coordinación entre ambos ojos y la capacidad de enfocar mejoran progresivamente durante los primeros meses de vida.

Por eso, en las primeras semanas puede ocurrir que los ojos no se muevan siempre de forma perfectamente coordinada. A veces uno de los ojos parece desviarse hacia dentro, hacia fuera o moverse de forma diferente al otro.

También hay que tener en cuenta que los recién nacidos ven mejor a distancias cortas, aproximadamente a la distancia a la que se encuentra el rostro de la madre o el padre cuando lo tienen en brazos. Cuando intentan fijarse en objetos más lejanos o seguir estímulos visuales, la coordinación ocular puede ser todavía inmadura.

¿Es normal que un bebé se ponga bizco de vez en cuando?

Durante los primeros meses, puede ser normal que un bebé cruce los ojos de forma ocasional, especialmente si está cansado, intenta enfocar un objeto cercano o todavía está desarrollando la coordinación entre ambos ojos.

Lo habitual es que esta falta de coordinación vaya disminuyendo a medida que el sistema visual madura. Con el paso de las semanas, los ojos deberían alinearse mejor y trabajar de forma más coordinada.

Aun así, no todos los casos son iguales. Si la desviación es muy frecuente, aparece siempre en el mismo ojo, es constante o no mejora con el tiempo, es recomendable consultar con el pediatra o con un oftalmólogo pediátrico.

Qué es el estrabismo en bebés

El estrabismo aparece cuando los ojos no están correctamente alineados y no miran en la misma dirección al mismo tiempo. Un ojo puede desviarse hacia dentro, hacia fuera, hacia arriba o hacia abajo mientras el otro fija la mirada.

En los bebés y niños pequeños, el estrabismo puede ser constante o aparecer solo en algunos momentos. Aunque a veces puede parecer solo una cuestión estética, es importante valorarlo porque puede afectar al desarrollo de la visión binocular y favorecer la aparición de ojo vago.

El ojo vago o ambliopía ocurre cuando el cerebro deja de utilizar correctamente la imagen de uno de los ojos. Si no se detecta y trata durante la infancia, puede dejar una pérdida de visión persistente.

Falso estrabismo o pseudoestrabismo

En algunos bebés, los ojos pueden parecer desviados aunque en realidad estén bien alineados. Esto se conoce como falso estrabismo o pseudoestrabismo.

Suele ocurrir por la forma de la cara del bebé, el puente nasal ancho o los pliegues de piel en la zona interna de los párpados. Estos rasgos pueden dar la impresión de que el bebé está bizco, especialmente en las fotografías o cuando mira hacia los lados.

Con el crecimiento, la forma de la cara cambia y esa apariencia puede hacerse menos evidente. Aun así, solo una exploración oftalmológica permite diferenciar con seguridad un falso estrabismo de un estrabismo real.

Cuándo preocuparse si un bebé se pone bizco

Conviene consultar con un especialista si la desviación ocular no parece algo puntual o si aparecen señales que puedan indicar un problema visual.

  • El bebé tiene un ojo desviado de forma constante.
  • La desviación aparece siempre en el mismo ojo.
  • Los ojos siguen cruzándose con frecuencia pasados los primeros meses.
  • El bebé no fija bien la mirada o no sigue objetos con los ojos.
  • Inclina la cabeza o gira la cara para mirar.
  • Cierra un ojo con frecuencia.
  • Hay antecedentes familiares de estrabismo, ojo vago o problemas visuales importantes.
  • Existen dudas sobre si el bebé ve correctamente.

En estos casos, una revisión permite valorar la alineación ocular, la movilidad de los ojos, la fijación visual y el desarrollo de la visión.

Por qué es importante detectar el estrabismo a tiempo

Durante la infancia, el sistema visual todavía está en desarrollo. Por eso, detectar a tiempo un estrabismo puede ser clave para evitar complicaciones y favorecer una correcta evolución visual.

Cuando los ojos no están bien alineados, el cerebro puede recibir dos imágenes diferentes. En los niños pequeños, para evitar la confusión, el cerebro puede empezar a ignorar la imagen del ojo desviado. Con el tiempo, esto puede provocar ojo vago o ambliopía.

Cuanto antes se detecta el problema, más opciones hay de tratarlo o controlarlo de forma adecuada. El tratamiento dependerá de la causa y puede incluir gafas, seguimiento, ejercicios visuales, oclusión con parche o, en algunos casos, cirugía.

Cómo se revisa la visión de un bebé

La revisión oftalmológica de un bebé se adapta a su edad y a su capacidad de colaboración. No es necesario que el bebé sepa leer ni responder como un adulto para poder valorar aspectos importantes de su visión.

El especialista puede observar cómo fija la mirada, cómo sigue objetos, cómo se mueven ambos ojos, si existe desviación ocular y si los reflejos luminosos son simétricos. También puede valorar la graduación y revisar las estructuras oculares cuando sea necesario.

Estas exploraciones permiten diferenciar si se trata de una falta de coordinación propia de los primeros meses, de un falso estrabismo o de un estrabismo que requiere seguimiento.

Bebés bizcos: qué deben hacer las familias

Si el bebé cruza los ojos de forma ocasional durante las primeras semanas o meses, puede observarse su evolución con tranquilidad, especialmente si fija la mirada, sigue objetos y no hay otros signos de alarma.

Sin embargo, si la desviación es constante, frecuente, afecta siempre al mismo ojo o persiste con el paso de los meses, lo más prudente es pedir una valoración profesional.

No conviene esperar demasiado si existe una sospecha clara, ya que el desarrollo visual infantil tiene etapas clave y algunos tratamientos son más eficaces cuando se aplican pronto.

En la unidad de oftalmología pediátrica de COP valoramos la visión de bebés, niños y niñas para detectar alteraciones visuales de forma temprana y orientar a las familias en cada caso.

Preguntas frecuentes sobre bebés bizcos

¿Es normal que un recién nacido se ponga bizco?

Puede ser normal que un recién nacido cruce los ojos de forma ocasional durante los primeros meses, porque la coordinación ocular todavía está madurando.

¿Cuándo deja de ser normal que un bebé cruce los ojos?

Si la desviación es constante, frecuente o persiste más allá de los primeros meses, conviene consultarlo con el pediatra o con un oftalmólogo pediátrico.

¿Qué diferencia hay entre estrabismo y falso estrabismo?

El estrabismo es una desviación real de los ojos. El falso estrabismo o pseudoestrabismo ocurre cuando los ojos parecen desviados por la forma de la cara del bebé, aunque en realidad estén alineados.

¿El estrabismo infantil puede causar ojo vago?

Sí. Si un ojo se desvía y el cerebro empieza a ignorar su imagen, puede desarrollarse ojo vago o ambliopía. Por eso es importante detectar y tratar el problema a tiempo.

¿Cómo se trata el estrabismo en bebés?

Depende de la causa y de cada caso. El tratamiento puede incluir gafas, seguimiento, ejercicios visuales, parche u otras opciones indicadas por el especialista.

¿Cuándo debo pedir una revisión?

Conviene pedir una revisión si el bebé tiene un ojo desviado de forma constante, si la desviación aparece siempre en el mismo ojo, si no fija bien la mirada o si existen antecedentes familiares de estrabismo u ojo vago.

Si tienes dudas sobre la visión de tu bebé o te preocupa que cruce los ojos con frecuencia, una revisión oftalmológica infantil puede ayudarte a salir de dudas y actuar a tiempo si es necesario.

Ante cualquier cambio en tu visión, es importante no dejarlo pasar.
Una revisión oftalmológica permite detectar a tiempo posibles alteraciones y prevenir su evolución.

“Prestar atención a los cambios en la visión es el primer paso para cuidar tus ojos como se merecen. Ver bien no solo es una cuestión de comodidad, sino de bienestar y seguridad en tu día a día.”

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