El embarazo empeora la visión

Estar embarazada suele ser maravilloso porqué albergamos una futura vida: la de nuestra hija o hijo. También provoca muchas alteraciones en nuestro organismo. Cambios en nuestro ánimo y humor, el cuerpo que crece, mayor sensibilidad en la piel, las hormonas se revolucionan…
Y hay casos en los que el embarazo empeora la visión.

A nuestra clínica acuden mujeres con problemas de visión durante el embarazo que antes del mismo no percibían. Esto es real y no es fruto de su imaginación. En muchos casos los cambios hormonales que experimentamos durante el embarazo provocan problemas de visión por lo que podemos concluir que el embarazo empeora la visión. Estos problemas suelen desaparecer tras el parto y la visión se recupera sin ninguna dificultad. Caso que esta recuperación no se produzca debemos acudir rápidamente a la clínica para hacernos una revisión oftalmológica completa y descartar cualquier patología subyacente.

Molestias y cambios durante el embarazo

La mayoría de las molestias y los cambios físicos durante el embarazo están relacionados con las alteraciones hormonales que se producen. Los más comunes y de mayor afectación son:

Náuseas y vómitos

Son frecuentes sobre todo especial por las mañanas. Las originan las altas concentraciones de estrógenos y de gonadotropina coriónica humana, dos hormonas que ayudan a mantener la gestación.
Hay veces que por la persistencia excesiva de estas náuseas y vómitos se produce deshidratación. Y en alguna ocasión se llega a la Hiperémesis gravídica un trastorno severo que se presenta en el 2% de los embarazos y que hay que controlar médicamente.
No hay ningún fármaco especialmente diseñado para aliviar las náuseas del embarazo. Aun así, las náuseas y los vómitos se pueden aliviar comiendo pequeñas porciones antes de tener hambre, consumiendo alimentos blandos tipo pasta, arroz y caldos. También comiendo galletas saladas y tomando bebidas carbonatadas.

Ardor de estómago

Puede darse un reflujo continuado del contenido del estómago al esófago lo que provoca el ardor de estómago. Suele producirse porqué los alimentos deglutidos están en el estómago más tiempo de lo habitual y porque el esfínter tiende a relajarse habilitando el mencionado reflujo.
Para aliviarlo podemos tomar antiácidos líquidos que no contengan bicarbonato sódico. También ayudará si prescindimos de la cafeína, el alcohol, el tabaco y la aspirina. A nivel alimentario es conveniente ingerir menores cantidades en las comidas. También dejar pasar unas horas entre las comidas y la hora de acostarse.

Retención de líquidos

Llamamos edemas en el embarazo a la acumulación de líquido en los tejidos de las embarazadas. Suelen producirse sobre el tercer trimestre de embarazo y dan sensación de pesadez, fatiga e hinchazón de piernas y tobillos. Se producen por la liberación de sustancias maternas, fetales y placentarias. También pueden deberse a la compresión que ejerce el útero sobre los vasos sanguíneos, se dificulta el retorno venoso de las extremidades inferiores al corazón lo que significa extravasación de líquidos fuera de la circulación y que se queden acumulados en los tejidos.
Para aliviarlo poco podemos hacer a nivel alimentario ya que no podemos ni debemos dejar de ingerir líquidos, siendo los líquidos ingeridos los que menor acumulación producen. Es recomendable utilizar ropa holgada, no pasar calor, no ganar mucho peso y no estar muchas horas seguidas de pie.

Siendo éstas las afecciones más usuales, hay otras que pueden ser más molestas y peligrosas. Entre ellas destacamos la Preeclamsia. Es la presión arterial alta y signos de daño en hígado o riñones que se da después de la semana 20 de embarazo. Tiene un índice de incidencia de entre el 3% y el 7% de los embarazos y se desconoce la causa exacta que la provoca. Si no se trata, la preeclampsia puede comportar graves complicaciones, incluso mortales, tanto para la madre como para el bebé.

El embarazo empeora la visión

Pues sí, podemos afirmar categóricamente que el embarazo empeora la visión. Es un hecho contrastado y pasajero que tiene su fin a los pocos días del parto. Las afecciones provocadas durante el embarazo suelen ser reversibles. Las principales afecciones son:

Ojo seco

Se produce por la disminución de lágrima debido a los cambios hormonales y a la retención de líquidos lo que produce sequedad ocular, en muchas ocasiones severa. En este caso se recomienda seguir el mismo tratamiento que aplicamos en el síndrome del ojo seco especialmente en la aplicación de lágrimas artificiales. Si acudimos al oftalmólogo o a la farmacia hay que avisar que estamos embarazadas para que la composición de las lágrimas que nos den sea compatible con la gestación y con otros medicamentos que podamos estar tomando.

Visión borrosa

También suele producirse por los propios cambios hormonales y por la retención de líquidos. La córnea y el cristalino pueden modificar su curvatura o incluso sufrir pequeños edemas; esto hará que no veamos nítidamente. La visión borrosa es uno de los trastornos oculares más comunes en la gestación y desaparece después del parto.
En el caso de embarazadas con hipermetropía pueden experimentar el Síndrome de insuficiencia de acomodación transitoria que dificultará la visión lejana y la lectura. Este síndrome puede estar presente hasta el final del periodo de lactancia.

Retinopatía

Una mujer embarazada que sufra diabetes tiene posibilidades de desarrollar una retinopatía. Es una afección de los vasos sanguíneos de la retina que puede derivar en distintas afecciones. Estadísticamente, hasta el 30% de las mujeres diabéticas desarrollan una retinopatía durante el embarazo.

Aumento de miopía

De producirse, será a partir de la semana 32 de embarazo. Una vez más viene provocada por las afecciones que la córnea y el cristalino sufren debido a la retención de líquidos. El 10% de las mujeres embarazadas que sufren miopía suelen tener un incremento de entre media y una dioptría durante el embarazo. Aunque en la mayoría de los casos la vista perdida se recupera después del parto, en un 20% de los casos se mantiene el aumento de dioptrías.

Como hemos mencionado todos estos trastornos son pasajeros y provocan más incomodidad que peligro representan. Aun así, es más que recomendable acudir al oftalmólogo ya que pueden estar derivados por otras enfermedades que sí implican peligro como la Diabetes gestacional, la Anemia, la Presión arterial baja, la Deshidratación o la temida Preeclamsia.

¿Se puede operar la vista durante el embarazo?

Categóricamente, no. Como hemos visto el cuerpo y los ojos de las mujeres embarazadas están sujetos a cambios hormonales, de presión, a retención de líquidos y todo esto afecta a la estructura ocular y a su función. No se puede hacer una cirugía refractiva  durante el embarazo ya que hay cambios y afecciones que dan lecturas anómalas, pasajeras y normalmente reversibles por sí solas una vez se ha producido el parto. Hay que esperar a que la mamá recupere el estado que tenía antes de quedarse embarazada para hacer todas las mediciones necesarias y poder garantizar el éxito de la intervención.

Al menor signo de cambios de visión venid a vernos, os haremos una revisión completa y os aconsejaremos según el caso para vuestra total tranquilidad
¡Y por supuesto, nos alegraremos, y mucho, de vuestro estado!

 

 

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